EL ORIGEN DE LA FAMILIA
EL PRIMER MANDAMIENTO que Dios les dio a Adán y a Eva se relacionaba con el potencial que, como esposo y esposa, tenían de ser padres. Declaramos que el mandamiento de Dios para Sus hijos de multiplicarse y henchir la tierra permanece en vigor. También declaramos que Dios ha mandado que los sagrados poderes de la procreación han de emplearse sólo entre el hombre y la mujer legítimamente casados como esposo y esposa.
LA FAMILIA es ordenada por Dios. El matrimonio entre el hombre y la mujer es esencial para Su plan eterno. Los hijos merecen nacer dentro de los lazos del matrimonio y ser criados por un padre y una madre que honran sus votos matrimoniales con completa fidelidad. La felicidad en la vida familiar tiene mayor probabilidad de lograrse cuando se basa en las enseñanzas del Señor Jesucristo. Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y se mantienen sobre los principios de la fe, de la oración, del arrepentimiento, del perdón, del respeto, del amor, de la compasión, del trabajo y de las actividades recreativas edificantes. Por designio divino, el padre debe presidir la familia con amor y rectitud y es responsable de proveer las cosas necesarias de la vida para su familia y de proporcionarle protección. La madre es principalmente responsable del cuidado de sus hijos. En estas sagradas responsabilidades, el padre y la madre, como compañeros iguales, están obligados a ayudarse el uno al otro. La discapacidad, la muerte u otras circunstancias pueden requerir una adaptación individual. Otros familiares deben brindar apoyo cuando sea necesario.
“LOS PADRES TIENEN LA SAGRADA RESPONSABILIDAD DE EDUCAR A SUS HIJOS EN AMOR Y RECTITUD,... DE ENSEÑARLES A AMAR Y SERVIRSE EL UNO AL OTRO”.
“LA FAMILIA: UNA PROCLAMACIÓN PARA EL MUNDO” (LIAHONA, OCTUBRE DE 2004).
¿QUÉ ES UNA FAMILIA?
Todos fuimos nutridos en la familia de nuestros padres celestiales antes de venir a la tierra, pero nacemos en este mundo como hijos de una familia terrenal. Nuestro Padre nos dio la oportunidad de tener familias en la tierra de acuerdo con Su plan de felicidad . Sabemos cuál es Su plan, pues se nos enseña de él en las Escrituras y mediante los profetas de los últimos días. Dicho plan ha sido confirmado en “La familia: Una proclamación para el mundo”, redactada por hombres llamados de Dios como profetas, videntes y reveladores.
Esta proclamación define claramente que la familia se forma con el matrimonio de un hombre y de una mujer. Al sellarse en un templo del Señor, la unidad familiar adquiere el potencial de ser eterna, de perdurar más allá de la vida terrenal. Gracias a esas ordenanzas del templo, los niños nacidos en esa familia son sellados a sus padres para siempre.
La responsabilidad principal del padre es proveer para su familia, mientras que el papel principal de la madre es criar y cuidar a sus hijos.
En “La familia: Una proclamación para el mundo”, se señalan los elementos clave que constituyen el cimiento de las familias eternas: “Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y se mantienen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo y las actividades recreativas edificantes”.
El Día Internacional de la Familia
La celebración del Día Internacional de la Familia el 15 de mayo fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, habilitando una “ocasión propicia para promover la concienciación y un mejor conocimiento de los procesos sociales, económicos y demográficos que afectan a este importante núcleo de la sociedad.”
La conceptualización de la familia como una unidad social básica es clave para entenderla como un ámbito privilegiado en la concienciación de derechos y responsabilidades de los ciudadanos, trabajo por el cual su relación con la Escuela es estrecha, y nunca debe ser perdida de vista.
Los portales educativos son cada vez más conscientes de ello: las secciones dedicadas específicamente al ámbito familiar toman cada vez más protagonismo, y en muchos casos están a la par de aquellas dedicadas a docentes y alumnos. En este sentido, y con la impronta que están teniendo los planes 1:1 (una computadora por alumno), el vínculo entre TIC y Educación ya excedió los límites de los establecimientos y llegó definitivamente al hogar, permitiendo el surgimiento de un abanico de vínculos donde, por ejemplo, los niños se ven en situación de tener que educar a sus padres.
Fuentes:
- Presidente Gordon B. Hinckley, antes de leer “La familia: Una proclamación para el mundo”, en “Permanezcan firmes frente a las acechanzas del mundo”, Liahona, enero de 1996, págs. 113–117.
- La Familia Una Proclamación para el mundo:
- Red Latinoamericana de Portales Educativos:








